Estando al borde de la muerte por neumonía atípica en medio de la pandemia de COVID, Winder, un venezolano en México, asegura haberse salvado gracias a la Virgen de Guadalupe, y así como ella le hizo el milagro, él promete ayudar donando su cabello.
Tras sentirse abandonado por el catolicismo durante el cáncer de mama que padecía su madre, Fabián, originario de Tepito, se acerca al Angelito Negro y le pide un milagro. Fabián promete darle su alma además de darlo a conocer en su barrio.
Raquel ha deseado ser madre sin haberlo logrado. Tras la pérdida de su primer bebé y sin pensarlo, se entera de un nuevo embarazo, llena de alegría se encomienda al Santo Niño de Atocha y el Padre Jesús de Petatlán.
Maximiliano, de 21 años, se entera de que padece leucemia, lo que es un shock para él y toda su familia, pues la palabra muerte era recurrente. Tras una dura batalla y su acercamiento al mundo de los orishas, él se cura y hace una promesa.
El pastor Jesús confiesa haber sido llamado por el Señor para servir al prójimo. A través de los llamados pactos de la iglesia cristiana, ayuda a la comunidad. Testimonios relatan el milagro que presenciaron ante el cáncer y la promesa realizada.
María, una mujer desempleada que vive una situación complicada, confiesa haber sentido el llamado de la Santa Muerte. A ella, le pide el milagro de entrar a trabajar a una empresa del gobierno a cambio de tatuarse su imagen y seguir creyendo en ella.