Pedro deja el trabajo para cumplir un viejo sueño y, justo entonces, Taís descubre que está embarazada.
El primer día con el bebé es más caótico que los nueve meses de embarazo. Además de recibir a parientes y amigos, Taís y Pedro lidian con las confusiones familiares, el primer amamantamiento y, en definitiva, la novedad.
Pedro no quiere dejar a su hija durmiendo sola porque tiene miedo, pero el pediatra le explica una técnica para que Taís y la bebé duerman mejor. Además, Pedro tiene que lidiar con la actitud de su padre.
Na volta ao trabalho, Pedro encontra dificuldade em criar um jingle que não tenha a melodia de música de ninar; em casa sozinha pela primeira vez com a filha, Taís recorre à ajuda de sua mãe, mas se arrepende.
Taís sai para se divertir com a irmã para aliviar o baby blues, e o programa mistura liberdade com ansiedade; sem saber, Driguêra usa o leite materno para fazer um drink e deixa Pedro em uma enrascada, usando a única mamadeira que Taís deixou.
Taís y Pedro están agotados, la casa es un desastre, no hay comida en el refrigerdor y los dos actúan de forma extraña. A Pedro se le ocurre invitar a toda la familia a pasar la Nochevieja en su casa mientras ellos salen a una cena romántica.